Scriptor.org está cerrado por vacaciones. He actualizado un poco el inicio de esta bárbara guerra de Israel, Líbano y los palestinos... Porque, pensaba, no está de más seguir un poco de cerca los vaivenes de la verdad, primera víctima de una guerra, en las historias que cuenta y destacan los medios. Como decía Flannery O'Connor,
"There is a certain embarrassment about being a storyteller in these times when stories are considered not quite as satisfying as statements and statements not quite as satisfying as statistics; but in the long run, a people is known, not by its statements or its statistics, but by the stories it tells."
He dejado de seguir dia a dia el relato de sucesos bárbaros y dichos civilizados en esta guerra "by proxy", en la que -por diversas razones, de variado cariz- USA y Francia tienen mucho que ver por una parte, y Siria, Irán e Israel por otra. Y desde luego la sufrida ciudadanía del Líbano.
Las ideas que motivan a los milicianos de Hizbulá y sus acciones terroristas no puede ser acalladas con tanques, misiles y aviones en país ajeno, en sus calles y aeropuertos, carreteras y ciudades, que de facto -en una dinámica de ojo por ojo- son, sin más, otro tipo de terrorismo aún peor. Y el conflicto se convierte inexorablemente en una situación de suma negativa, en la que todos pierden, mejor dicho, todos perdemos.
Repensando lo dicho por Flannery O'Connor, quizá la barbarie de insensibilidad comunicativa en que vivimos, antes que la verdad de las historias, y la de las declaraciones, entienda la pobre voz de la verdad de las estadísticas.
Entiendo por eso que quizá resulte más eficaz pedir personalmente, y pedir al lector que pida el alto el fuego, a través de los medios, al Consejo de Seguridad de la ONU. Por eso he firmado y animo a firmar esta brevísima petición, que me remite un colega académico belga:

Se trata de llegar a lograr 1 millón de firmas para enviarlas al Consejo de Seguridad de la ONU, si es posible antes de que acabe esta semana, y de publicar esta petición en los grandes periódicos de USA, UK, Francia y otros países del Consejo de Seguridad. (A lo mejor resulta que es más eficaz este millón de firmas que el mismo Consejo de la ONU).
La dirección, aquí: en español, en français, in English.
Ricken Patel, de CeasefireCampaign.org, recuerda que hay muchas instancias en el mundo pidiendo este alto el fuego:
Groups and leaders from across the world and from diverse perspectives agree that an urgent ceasefire is an important part of resolving this crisis.
Most countries of the world, from Lebanon to Tanzania to India, have called for a ceasefire, and have been joined by major international NGOs such as Oxfam and Amnesty International. Christian leaders such as Pope Benedict XVI, and the World Council of Churches have also called for a ceasefire.
Arab and Muslim organizations such as the Organization of the Islamic Conference have also been joined by Israeli and Jewish groups such as Meretz Israel, Degel HaTorah, and Brit Tzedek v'Shalom in calling for a ceasefire.
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Actualización (10 Agosto 2006): (Tenía algo más largo escrito, como comentario a esta anotación, contestando al comentario de Rafael, pero algo pasa en Typepad, que hace que el texto se corte a partir de la mención de John Mearsheimer. Aunque debe ser algo técnico y pasajero, he borrado lo que salía en Comments, y he reescrito de nuevo aquí por tercera vez lo dicho, como actualización, que a fin de cuentas también lo es):
Rafael, tienes razón en lo que dices, desde luego, y no precisamente porque yo te la dé. A mí me preocupan, en principio, dos tipos de cosas.
El primer tipo, dicho sea por lo breve, tiene que ver con la actitud de Estados Unidos en la ONU y fuera de ella respecto de todo lo que tiene que ver con el Estado de Israel. Me parece que, sin insistir en la dotación de armamento como ayuda exterior USA desequilibrada y desproporcionada, etc., ha habido y hay un bloqueo y una desobediencia activa y pasiva de demasiados acuerdos y determinaciones, durante demasiado tiempo, como para -en esto- mirar hacia otro lado. No se puede desoír y así violar impunemente -solo por ser más rico en $ y en armas- lo que se quiere que otros -más pobres en $ y armas- cumplan a rajatabla y sin rechistar. Sobre algunos aspectos de este particular, es interesante leer el informe de John Mearsheimer (profesor de Ciencia Política en la Universidad de Chicago) y Stephen Walt (profesor en la J.F Kennedy School of Governement de Harvard) ,The Israel Lobby and U.S. Foreing Policy (versión reducida, o aquí versión completa de 83 páginas).
Mucho se puede argumentar sobre equilibrio académico, en estos días de relativismo y de sofístico cinismo. No lo haré a este propósito, porque precisamente sucede que el asunto del que aquí se habla está en una órbita semejante de tendencias hacia el cinismo y la sofistería linguística. O hacia el silencio o el "backlash" público, como ha sucedido con el estudio de Stephen Walt y John Mearsheimer.
Entiendo, por simplificar, que a una ideología yihadista que promueve terror, no se la combate con muertes, tanques y bombardeos que simplemente centupliquen los que esos fanáticos producen, aunque no se le llame terror y reciba cierto respaldo interno y externo. Israel debería aprender a escuchar. Entiendo que unos hablen de "secuestro" de militares israelíes, al tiempo que hablan de "detención" de parlamentarios de Hamás, cuando las cosas no son tan nítidas. No sé por qué se "secuestra" a un soldado en el ejercicio de sus funciones, ni por qué se "detiene" a un parlamentario en el ejercicio de las suyas. Y lo primero aparece ante la opinión occidental como un acto criminal (que casi lo es) y lo segundo un acto de justicia preventiva (que desde luego no es justicia).
Entiendo, pero no comparto, que sucedan y se digan estas cosas. Y no es siquiera por pretensión de equilibrio ideológico o lingüístico. No lo comparto porque la lógica que está en juego es la lógica mercantil de una opinión pública insertada instrumentalmente en una economía global, que -en cierto modo- desprecia, porque suplanta o pretende suplantar el debate político parlamentario, propio de una democracia.
Hoy, entiendo, hay demasiado político que cree y espera muy poco de la razón política, y sin embargo apoya y se apoya en la razón del mercado. Y ese mercado incluye entre las principales marcaderías, además del petróleo y los chips, que resultan "políticamente sensibles", las armas de guerra. Y tal consideración prioritaria del mercado y las mercaderías no es razonable, ni siquiera cuando -como sucede- se ha globalizado la economía, pero resulta que se ha "apueblado", como diría Ortega, o se está "tribalizando" la política en las democracias, sean del tipo que sean.
Hoy, me temo, estamos en una dinámica que no lleva a buen puerto, en la que va a resultar que en nuestra granja todos somos igualmente demócratas y ciudadanos de unos países democráticos, solo que "algunos países son más iguales que otros". Todos somos democrás, desde China a Cuba, en la medida en que eso entra dentro de los intereses de mercado. Si no, se hablará de lo que en cada caso "suene" mejor.
Pero en definitiva, hoy sucede que casi todos los políticos, aunque se despedazen mutuamente en casa, es fácil que se pongan de acuerdo cuando hay negocio a la vista con terceras partes. Quizá falta sentido de la trascendencia vital, personal, en nuestra sociedad, pero hay una especie de difusa confianza ciega en la mano oculta de Adam Smith... El egoísmo económico, fuente de bien común. Bien sabemos que no son así las cosas.
Hoy, me temo, que el entender de entrada el mundo como un gran mercado, hace olvidar que en cualquier ciudad civilizada, además del mercado, hay otras zonas y dimensiones urbanas donde se discute y parlamenta acerca de lo mejor en vistas del bien o al menos del interés común, sin necesariamente depender del mercado de bienes e intereses particulares, o de unos pocos.
Hoy, temo que la razón mercantil, al querer dominar y dar sentido y seguridad a la vida reduciedo todo a valores monetarios o crematísticos, termine por atrofiar la razón política, además de la deportiva, o la de la educación, la salud, el entretenimiento o la información, etc. Eso, si no termina atrofiando o suplantando la razón "tout court". Y entonces, si a nuestra animalidad le quitamos la racionalidad, es obvio que triunfa -en la selva- la razón del más fuerte. Y entonces resultaría que Hobbes tenía razón al compararnos a los lobos.
Ni estoy de acuerdo, ni estoy dispuesto a aceptar ni tolerarme un paso en esa senda. Hablar exige que cese el ruido de las bombas, los aviones, los tanques y los cohetes. De lo contrario sería como ponerse en torno a una mesa para hablar y luego poner un arma encima de ella, en lugar de palabras racionales. (Tenía algo más largo escrito en este sentido, pero algo pasa en lo escrito o en TypePad, que hace que el texto se corte en un punto). Espero que lo dicho en esta tercera o cuarta versión de lo escrito a vuelapluma sea una razón para motivar la demanda de un alto el fuego...
Ya de paso, no vendría mal considerar que esta no es una guerra de religión, sino precisamente una guerra de gentes que ya no se entienden como hijos de Dios, sino como meros hijos de sí mismos, "self made men" en sentido ontológico, como quiere la Ilustración tardía. Una guerra que -por otro lado, además- como dice André Glucksmann, responde a una geopolítica surrealista que es al tiempo un engaño apocalíptico.










Estoy de acuerdo con el alto el fuego, pero tengo serias dudas de que el cese de hostilidades por sí solo solucione el conflicto. No soy entusiasta de la estrategia israelí. El ejército hebreo está produciendo muchas muertes de civiles (no es bueno) y está perdiendo la batalla de la información (las omisiones, la exageración, la mentira y la propaganda le están haciendo daño). Pero la solución para este conflicto pasa por la disolución de la sección terrorista de Hezbolah y de Hamas o, al menos para empezar, la devolución de sus tres soldados secuestrados.
Puede que esté equivocado... pero necesito argumentos para creer en otra idea.
Publicado por: Rafael | 10 agosto 2006 en 12:40 a.m.
Estoy seguro que el apoyo militar que EE.UU. proponciona a Israel es público, grande y desproporcionado. Pero creo que es necesario estudiar el apoyo más o menos secreto y, sin duda, inmoral que Siria e Irán suministra a Hizdolah.
Es un deber de la comunidad internacional el contribuir a la desaparición de la organización terrorista y no proporcionar armas o dinero.
El secuestro de soldados israelies y la "detención" de miembros del parlamento de Hamas es o puede ser ilegal y es o puede ser moralmente condenable, pero Hizbolah en la práctica rinde cuentas ante sí mismo y, sin embargo, los servicios de seguridad israelí pueden rendir cuentas ante la Justicia hebrea.
He leído sólo la 1ª página del informe de John Mearsheimer, pero James Taranto del Wall Street Journal tiene una idea clara a proposito del citado informe.
http://www.opinionjournal.com/best/?id=110008117
Sin negar el peso que pueda tener la comunidad hebrea en la política estadounidense, creo que sería digno de análisis la influencia que tiene Arabia Saudí o China en la política exterior de EE.UU.
Estoy de acuerdo con usted sobre la influencia que el mercado tiene sobre la política, y creo que terminará arruinando ambos.
Y, sin duda, es una paradoja que se dedique más tiempo al conflicto arabe-israelí que al exterminio de Dafuor. Surrealista o, si se quiere decir, una locura.
Por cierto, ya nos explicará algún día como hace para escribir tanto a vuelapluma, cualquiera diría que tiene un motorcillo en las manos.
Publicado por: Rafael | 11 agosto 2006 en 01:10 p.m.
> los servicios de seguridad israelí pueden rendir cuentas ante la Justicia hebrea.
que buen chiste!
no leíste lo que dice JJ sobre el consejo de segureidad de la ONU?
Publicado por: Netzen | 11 agosto 2006 en 07:14 p.m.
Me reafirmo, la justicia hebrea ha sido capaz de llevar la contraria al mismo gobierno israelí en un tema tan sensible como el trazado del muro de seguridad alrededor de Palestina. Un tribunal sentenció -si la memoria no me falla- en favor de demandantes árabes para cambiar el trazado de esa barrera y respetar la vida normal de una localidad.
En cuanto a las resoluciones de la ONU, creo que sería conveniente saber cuales y por qué no han sido respetadas.
Por cierto, la ONU por alguna razón no actua con la velocidad o la contundencia deseable ante grandes masacres en África (Dafour, Ruanda, Burundi...).
Publicado por: Rafael | 12 agosto 2006 en 03:04 a.m.
Esperemos que la concordia sea posible cuanto antes y que realmente esta guerra se acabe a las 6:00 (hora española) como ha dicho el gobierno israelí.
http://www.haaretz.com/hasen/spages/749566.html
Publicado por: Rafael | 12 agosto 2006 en 07:06 p.m.
Eso será por la mañana del próximo lunes.
Publicado por: Rafael | 12 agosto 2006 en 07:11 p.m.
> un tema tan sensible como el trazado del muro
y? tiraron el muro, lo corrieron, devolvieron territorios o algo?
el único poder en Israel es el militar, a ver si despertás
Publicado por: netzen | 13 agosto 2006 en 06:11 a.m.
> un tema tan sensible como el trazado del muro
y? tiraron el muro, lo corrieron, devolvieron territorios o algo?
el único poder en Israel es el militar, a ver si despertás
y qué tiene que ver que la ONU falle en otras cosas también?
Publicado por: netzen | 13 agosto 2006 en 06:13 a.m.
netzen, en respuesta a tus preguntas,
El resultado de la sentencia fue la paralización de la construcción del muro en una localidad árabe hasta que las autoridades hebreas encontrasen otro trazado más acorde con los intereses de los lugareños. Estoy escribiendo de memoria no tengo la noticia a mano.
No creo que sea cierto eso que has escrito sobre que "el único poder en Israel es el militar".
Durante el mandato de Ariel Sharon como primer ministro de Israel, el jefe del estado mayor israelí afirmó en público que no le parecía útil la construcción del muro de seguridad. Ariel Sharon no le hizo caso y no paralizó las obras.
Por supuesto, en Israel, un país pequeño y amenazado, el ejercito tiene un papel y una influencia pero no es decisiva. Los políticos son, al final, los que toman las decisiones.
En cuanto a la ONU, su gran problema es la incapacidad de tomar decisiones que vayan más allá de las declaraciones, además, de estar compuesto mayoritariamente de paises prisioneros de dictaduras.
El caso de Ruanda y Burundi fue serio. Eran dos paises sin importancia comercial alguna donde murieron decenas de miles de personas hasta que enviaron un pequeño contigente para parar la masacre.
Llama la atención de que Israel sufra condenas de la ONU, cuando en el mundo hay problemas tan serios como el que he explicado.
Bueno... dentro de cuatro horas esperemos que haya un poco de normalidad en oriente medio.
Publicado por: Rafael | 14 agosto 2006 en 01:49 a.m.