Ahora, la educación para la ciudadanía (EpC) será "para todos los gustos"
Es sorprendente la retirada de posturas previas del presidente del gobierno español y sus ministros, expertos y medios de comunicación acerca de la "Educación para la ciudadanía (EpC)".
La nueva postura es ésta, promulgada por el diario El País (Educación para la Ciudadanía a la carta.Los libros de texto de la nueva asignatura permiten la enseñanza de las ideologías más dispares): EpC será para todos los gustos.
Incluso -viene a decir el periódico, en un alarde de displicencia concesiva- para los gustos retrógrados de los (ya clásicos "malos e impresentables", según dicta el guión habitual) "católicos no progresistas", mezclados en el mismo saco con "los del PP", etc. Un primor de reportaje objetivo y tal.
Pero lo destacable del asunto es precisamente observar este "apearse en marcha" de las explícitas amenazas previas y del prototipo totalitario de manual previsto (por el encargado del asunto Peces-Barba y la Fundación CIVES).
Debe ser que las encuestas electorales dicen que es mejor dejar estar al ciudadano infantil en su ciudadanía familiar y escolar, que no ilustrarlo obligadamente -como estaba previsto- con la exclusiva ideología socialista.
O debe ser que la atención internacional ha tomado nota de los sesgos del asunto (Thousands of Spanish Families Boycott Homosexual Indoctrination Program. Whole Provinces and Schools Declare their Unwillingness to Teach the Material).
O debe ser que, dado que el relativismo forma parte del credo a impartir en la sesgada catequesis socialista, se prefiere -de paso- que lo practiquen los alumnos y demás ciudadanos. Ahora parece que ya no hay siquiera un núcleo común para la ciudadanía democrática...
El caso es que así, ahora, al resultar la EpC "para todos los gustos", puede que lo normal sea que su enseñanza contravenga hasta el decreto ministerial por el que se crean sus contenidos. Y que reine la confusión en las familias o grupos de amigos con hijos en centros diversos. Hijos que, ya de por sí, resultarán un tanto confundidos (y aburridos) por las vaguedades y simplezas "buenísticas" que les enseñen, junto a no pocas arbitrariedades ideológicas que son puros errores antropológicos.
Había escrito más sobre estos asuntos, pero acabo de leer un magnífico artículo de Ignacio Aréchaga, que los trata de modo ejemplar, comentando el mismo reportaje de El País, y que recomiendo vivamente: Educación para la Ciudadanía, en todas las tallas. Unos párrafos:
"(...) el muestrario escogido permite encontrar las posturas más contradictorias en temas éticos polémicos: la defensa del derecho al aborto y el respeto incondicional a la vida; el reconocimiento del matrimonio homosexual y su negativa o silencio; los modelos alternativos de familia y la defensa de la familia basada en el matrimonio; la llamada a no identificar amor y sexo, y la defensa de la sexualidad libre, con tal de que no te olvides de llevar un preservativo, claro; la religión como algo perteneciente solo a la esfera privada y el derecho de los creyentes a expresar sus posturas en la esfera pública; la idea de que la diferencia en las relaciones de género es una simple construcción cultural aprendida y la que afirma que la biología influye...En suma, los textos, dice el diario, “ofrecen tal diversidad ideológica que permite adaptarla al ideario de cualquier colegio”. Pero inevitablemente uno se pregunta si no falla algo en el programa de una asignatura que en los mismos temas permite defender posturas tan contradictorias como exigidas por el civismo. Porque no es que en cada caso se vayan a explicar las distintas alternativas, sino que cada colegio y cada profesor elegirá la que más le guste (...)
A veces el adoctrinamiento desciende a cuestiones peregrinas, como cuando el manual de la editorial Octaedro asegura que ver una película europea responde a una “concepción plural y diversa” de la cultura, mientras que si ves una película americana te integras en su “concepción restrictiva y homogeneizadora”. ¡Sea un buen ciudadano y pase por la taquilla del cine español! (...)"
No dejen de pasarse por Aceprensa y leer completo lo escrito por Ignacio Aréchaga.
El caso es que en el terreno de lo práctico-práctico, ya lo dice una lectora que comenta el reportaje de El País:
187 - Cristina - 03-09-2007 - 13:50:34hMi conclusión es que antes de escoger escuela para mis hijos tendré que preguntar en cada escuela qué manual de educación para la ciudadanía usan, para no llevarme sorpresas; aunque los libros de historia también se las traen.
También va siendo hora de que los padres, en efecto, sean protagonistas en la educación de sus hijos.



Disculpe que me introduzca en su blog con un off-topic: pase usted por mi blog a recoger un premio.
Publicado por: Interruptor | 17/09/2007 at 9:55