Sobre solidaridades e insolidaridades concretas
A propósito de lo dicho en la anotación anterior, quisiera añadir algo sobre solidaridades e insolidaridades concretas, que está muy bien dicho en la Tribuna de Antonio Argandoña en El País, titulada "No en mi patio", publicado hace unos dias.
Destaca un aspecto muy concreto de la solidaridad: que es algo gratuito, si es genuino. Dicho por un gran economista como es Argandoña, quien pone como ejemplo a Teresa de Calcuta, tiene especial sentido.
Lo cito sin más, entresacando párrafos del texto completo, que recomiendo leer:
El dicho inglés es not in my backyard, que se puede traducir por "no en el jardín o en el patio de mi casa". Es una actitud muy frecuente. Claro que tiene que haber prisiones, pero no mi pueblo. Claro que tiene que haber vertederos, o centrales nucleares, pero no en mi término municipal. También de acuerdo en las narcosalas o en las antenas de móviles, pero no en mi barrio. Muy bien que se trasvase el agua, pero que no la tomen de mi río.Tiene lógica, claro. Con la cárcel, el pueblo se llenará de familias de presos que, bueno, es verdad, tienen derecho a visitar a los suyos, pero... mejor que no ocupen los bares de la plaza. (…)
La donación de sangre viene de antiguo y todos (o al menos muchos) hemos dado de la que, por lo que parece, nos sobra. Al acabar, nos suelen dar un refresco o un bocata,... Está comprobado que, si pagan por ella, las donaciones bajan. Quizás ofrezcan más sangre los que más necesitan el dinero, pero los demás decimos que no. Quizá sea por lo mismo por lo que que una señora dijo a la madre Teresa de Calcuta, cuando la vio abrazada a un enfermo contagioso: "Yo no haría esto ni por un millón de dólares". A lo que contestó la madre Teresa: "Yo tampoco". Lo hacía, claro, por una razón muy superior. (…)
La solidaridad debe ser gratuita; si no, es una transacción comercial. (…) Los economistas arreglamos el problema con cálculos de lo que llamamos el "coste-beneficio": a cuánto suben los costes y, por tanto, a cuánto deben subir los beneficios. (…)
Me parece que, si no queremos acabar chalaneando con la solidaridad -¿cuánto me pagas por poner buena cara a mis vecinos?-, tendremos que preguntarle a la madre Teresa de Calcuta por qué se volcaba con los enfermos contagiosos, ya que, por lo que parece, no estaba dispuesta a hacerlo por un millón de dólares.
También puede leerse lo referente a unas palabras de Benedicto XVI, hoy mismo, en Más lógica de participación y solidaridad, menos lógica del beneficio (Benedicto XVI).







Enhorabuena por tu blog,
Seguro que eres una persona con unas cualidades personales excepcionales.
Debido a ello me permito pedirte un favor, estamos intentando difundir un mensaje solidario para que los trabajadores de una fábrica de bicicletas puedan mantener sus puestos de trabajo.
Solo te voy a pedir que entres en
http://haciendo-camino.blogspot.com y si crees que la difusión de ello merece la pena que incluyas un post o un enlace en tu blog (como tu elijas) para intentar difundir al máximo antes del día 2 de octubre, fecha en que finaliza el plazo para ellos.
Espero que no te moleste mi petición y ten por seguro que no tengo ningún interés especial ni económico personal para difundir la noticia, simplemente una amiga pariente de uno de los trabajadores implicados me ha pedido su difusión. Faltan muy pocos días para el día 2 de octubre por lo he pensado intentar hacer una cadena de difusión para que llegue a todo el mundo posible cuanto antes.
Recibe un cordial saludo, y de nuevo, enhorabuena.
María
Publicado por: Maria Rodriguez | 28/09/2007 a las 18:29
Muchas gracias, María, por lo que dices, aunque me temo que será escaso el alcance que tenga apoyar desde aquí esa iniciativa concreta de solidaridad.
La dirección completa del lugar señalado por María es:
¿Tienes previsto comprar una bicicleta?
Suerte en esta iniciativa.
Publicado por: JJG Noblejas | 28/09/2007 a las 18:54