Publica mi colega y sobre todo amigo Miguel Angel una extraordinaria "columna oral" en A Vivir (SER) [ir justo al final], luego publicada transcrita en Facebook, que cuenta una historia de buenos periodistas.
Luego quisiera hacer una breve postilla acerca de por qué me parece que se trata de una magnífica historia. Primero el texto:
Se lo escuché a don Luka Brajnovic cuando yo era un alumno de primero de Periodismo: “Los diarios tienen demasiadas historias incompletas”. Lo que pasaba hace 28 años sigue sucediendo. Por eso quiero destacar hoy una historia modélica en Diario de Pontevedra.
Lo es porque la abandera la casi siempre humilde sección de pueblos. Lo es porque ejemplifica el para qué sirve un periódico. Y lo es porque la historia nace, tiene su desarrollo y finaliza.
Un redactor de la comarca de Poio llama a la Redacción: “Oye, que he visto a un ciudadano checo que vive en una furgoneta. Quiere volver a su país porque tiene un juicio pendiente sobre la custodia de su hijo, pero no tiene dinero”. Se publica.
Javier Casal llama otra vez a la redacción: “Oye, que desde que lo publicamos no paran de llegar donativos”. Se publica.
El redactor vuelve a telefonear: “Oye, que lo hemos conseguido, que ya se nos marcha a Chequia”. Se publica.
Días después, el diario se pone en contacto con un feliz y agradecido Vladimir, ya en Brno. Se publica
Eso sí, para hacer esto… hacen falta periodistas.
Es magnífico el oportuno recuerdo de Luka Brajnovic. Es magnífica la historia que cuenta Miguel Ángel. Es magnífico Miguel Ángel contándola.
Quisiera decir por qué me parece que hacen falta periodistas "completos", que son los capaces de publicar historias "completas". Es probable que esto no interese y que incluso soliviante a más de uno, empezando quizá por el mismo Miguel Ángel...
El periodista completo es aquel que -lo haya estudiado o pensado racionalmente o simplemente lo sepa por experiencia profesional- tiene el sentido de la unidad de acción (completa) de la historia que cuenta.
Esta unidad y completitud (está en el Drae) de acción es algo que en principio viene de la mano de la razón poética, que siempre acompaña al buen profesional de la comunicación, sea periodista, publicitario, propagandista, comunicador institucional o escritor de otras ficciones destinadas al entretenimiento o -mejor, y aunque no se pretenda- a dar razón de la misma identidad y condición humana.
Cuando un gran profesor de escritura de guiones cinematográficos como Howard Suber a veces se enfada y habla de "Aristolatría" en la profesión, porque hay demasiada gente que menciona a ese gran autor de la primera y gran Poética, sin realmente saber de qué hablan, para encontrar apoyo -por ejemplo- al insistir en que hay que escribir historias en tres actos, o al tratar acerca de la unidad de espacio, tiempo y acción... Todo eso puede que esté muy bien, pero Aristóteles está muchas veces hablando de asuntos más cercanos a la filosofía práctica (a la ética, la política, la estética, etc.) que a cuestiones de técnica desnuda, orientada al éxito popular o cosa semejante.
Pido excusas por esta digresión, para volver al asunto que la historia periodística de Miguel Ángel trae consigo, que algo tiene que ver con lo dicho: lo que hace que los periodistas del diario de Pontevedra, incluido el redactor de la comarca de Poio puedan ser considerados modélicos es que han planteado la historia de Vladimir que comienza en Poio y termina en Brno, con un magnífico apoyo en la unidad y completitud de acción, tal y como habla Aristóteles en su Poética.
Los periodistas del Diario de Pontevedra cuentan que Vladimir desea ir a Brno por una razón de peso, la gente lo entiende y le ayuda, Vladimir llega a Brno. Esta es la historia contada. No hay más ni antes ni después: no falta ni sobra nada a la acción única y completa de la historia. Esto sí que lo firmaría Aristóteles hablando de Poética.
En todo caso, podría haber otra historia del mismo Vladimir, o podría haber una o muchas historias semejantes de alguien con problemas y llamado Vladimir, pero que ni viviera en Poio, ni que tuviera que ir a Brno...
Los periodistas completos son como las historias completas: lo sepan o no, tienen un sentido poético de la unidad de acción en una narración dramática de hechos en principio verificables. Exactamente lo mismo por lo que pelean con su pluma los guionistas y escritores de ficciones, buscando dar unidad interna de acción a sus historias, basadas o no en hechos históricos.








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